![]() |
ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN Señor
Jesús, que me conozca a mi
JESÚS ES DULZURA Y AMOR
¡Oh Salvador mío, fuente inagotable de dulzura y de bondad!
No piense yo más que en Vos. Cuando al mismo tiempo que a Vos
se ama cualquiera otra cosa, ya no se os ama, ¡oh Dios mío!,
con verdadero amor. ¡ Oh amor lleno de dulzura, dulzura llena
de amor, amor exento de penas y seguido de infinidad de placeres; amor
tan puro y tan sincero que subsiste en todos los siglos; amor cuyo ardor
no hay cosa que pueda apagar ni entibiar! ¡ Jesús, mi adorable
Salvador, cuyas bondades, cuyas dulzuras son incomparables, caridad
tan perfecta como que sois nada menos que mi Dios! Véame yo abrasado
en vuestras divinas llamas, de suerte que no sienta ya más que
aquellos torrentes de dulzuras, de placeres, de delicias y de alegría,
pero de una alegría enteramente justa, enteramente casta, pura,
santa y seguida de aquella perfecta paz que solamente en Vos se encuentra.
Sea yo abrasado en las llamas de aquel amor, ¡oh Dios mío!,
con todo el afecto de mi corazón y de mi alma. No quiero, bien
mío, no quiero en lo sucesivo más amor que el vuestro.
Amén.
|
|||||||||