Tras la recogida del Viernes Santo del año 2001, en una tertulia informal, muchos de nuestros hermanos y cargadores comentábamos el mal estado en que se encontraba el paso del Santísimo Cristo de la Redención, sobretodo por el movimiento basculante que poseía y por el ruido producido por el crujido de las maderas, situación que enseguida hizo preocuparnos temiendo por la seguridad de los cargadores.
La idea de restaurar y completar el paso de misterio, era un proyecto que rondaba por la cabeza de muchos miembros de la Junta de Gobierno desde hace ya bastante tiempo, pero nunca nos atrevimos a ello debido a los pocos recursos con los que contaba la Hermandad. Desde que se compró en el año 1984 a la Hermandad del Santo Entierro de la localidad sevillana de Paradas, el paso se encontraba incompleto; la talla no estaba refinada y carecía de respiraderos .
La idea inicial fue la de restaurar las andas actuales, realizando una parihuela nueva y sobre ésta poner la canastilla antigua añadiéndole unos respiraderos. Para ello se encargó a Juan Carlos García Díaz un estudio técnico que recogía un primer boceto y un presupuesto económico. Después de estudiar el proyecto presentado por el tallista y valorar tanto las cuestiones técnicas como económicas, la Junta de Gobierno entendió que no merecía la pena conservar una canastilla deteriorada sin ningún valor artístico y que su restauración costaría más que hacerla nuevas, con la misma o superior calidad artística y de una madera mucho mas noble que el anterior pino flandes.